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¿Cómo puedes mantener una vida sexual saludable como padre?

¿Cómo puedes mantener una vida sexual saludable como padre?

Convertirte en padre puede darle mucha alegría, amor y emoción a tu vida, pero no estás exento de algunos costos y desafíos personales. A medida que los padres empiezan a apartar su tiempo y su atención unos de otros y de sus hijos, a menudo les resulta difícil mantener una vida íntima saludable.

En realidad, las investigaciones han descubierto que la transición a la paternidad está relacionada con una menor frecuencia de las relaciones sexuales, un menor deseo y satisfacción sexuales, así como con más sentimientos de angustia acerca de la vida sexual. Sin embargo, esto no quiere decir que la paternidad signifique necesariamente que haya que decirle adiós al buen sexo, o incluso al sexo frecuente. Por el contrario, es posible tenerlo todo: pueden ser padres exitosos y amantes apasionados al mismo tiempo.

En este artículo, exploraremos cuatro elementos clave para que permanezcamos conectados y reavivar el deseo sexual en la paternidad.

Mantente “en contacto” con tu pareja.

Cuando la gente empieza una nueva relación, a menudo es difícil para ellos mantener el contacto con el otro. Sin embargo, el contacto físico tiene una tendencia a desvanecerse con el tiempo, y la paternidad a menudo acelera esta tendencia. Aquí es donde los problemas sexuales a menudo comienzan a surgir.

Las investigaciones han descubierto que cuando las parejas se acarician la piel de forma no sexual, disminuye su ritmo cardíaco. El tacto es reconfortante y tranquilizador, ayuda a aliviar el estrés. No sólo eso, sino que el tacto libera la hormona oxitocina, que promueve los sentimientos de unión con otra persona. Así que si no se están tocando, ¡se están perdiendo muchos beneficios!

Los terapeutas sexuales han descubierto que muchas parejas que tienen problemas sexuales a menudo pueden resolverlos simplemente añadiendo más caricias. El efecto combinado de aliviar el estrés y sentirse conectado es fundamental cuando se trata de sentir el deseo sexual, ya que nos ayuda a estar en el espacio adecuado para iniciar el sexo, estar abiertos a los avances de la pareja y experimentar placer.

Encuentra formas de aumentar la cantidad de caricias en tu relación, ya sea tomarse de la mano, acariciar el brazo o la pierna de tu pareja mientras estás sentado en el sofá, darse masajes o acurrucarse en la cama.

Sé receptivo a las necesidades de tu pareja

Uno de los problemas íntimos más comunes que experimentan los padres es la diferencia en el deseo sexual, que ocurre cuando uno de los miembros de la pareja está de humor, pero el otro no. Esto tiene sentido porque, en algunos días, uno de los miembros de la pareja está obligado a estar más estresado o con menos sueño que el otro.

Entonces, ¿cómo te enfrentas a esta situación de forma efectiva? Las investigaciones muestran que los padres que tienen un alto nivel de lo que los científicos sociales denominan “fuerza sexual comunitaria” tienden a estar más satisfechos con sus vidas sexuales y sus relaciones. La fuerza sexual comunitaria se refiere a estar motivado para satisfacer las necesidades de la pareja sin esperar nada a cambio.

En otras palabras, a veces es una motivación para poner las necesidades de tu pareja por delante de las tuyas. Hay dos elementos de esto: estar motivado para satisfacer la necesidad de sexo de tu pareja y estar motivado para entender la necesidad de tu pareja de no tener sexo.

Los padres con las vidas sexuales más felices tienden a ser los que realmente tratan de entender las necesidades sexuales del otro y los hacen sacrificios para mejorar la relación, como por ejemplo, tener sexo ocasionalmente cuando no están totalmente de humor porque realmente quieren hacer feliz a su pareja.

Sin embargo, debemos ser claros: esto no quiere decir que debas hacer cosas que realmente no quieres hacer. Además, ten en cuenta que esto tiene que ser una calle de doble sentido: ambos deben turnarse para priorizar las necesidades del otro. Si una persona se sacrifica constantemente mientras la otra siempre se sale con la suya, eso no es saludable. 

No tengas miedo de planear tus citas

Muchas parejas piensan que el sexo “se supone” que es espontáneo, así que se sientan a esperar que suceda naturalmente, o solamente lo inician cuando se siente como el momento “correcto” o “perfecto”. Sin embargo, este método de acercamiento al sexo tiende a llevar a una intimidad física poco frecuente, especialmente entre los padres. Esos momentos “perfectos” en los que ambos están de humor tienden a ser esquivos.

Así que no tengas miedo de poner el sexo en tu agenda. Planificarlo no tiene por qué quitarle la diversión, de hecho, ¡puede hacer que el sexo sea aún mejor!

Si planeas el sexo, puedes estar seguro de que ocurre, y cuando sabes que va a ocurrir, puedes usar ese tiempo para crear anticipación, por ejemplo enviando mensajes de texto a lo largo del día o de la semana.  También pueden crear tiempo para prepararse mentalmente y asegurarse de que se sienten sexy y relajados, lo que promoverá un encuentro más satisfactorio.

La planificación también asegura que el sexo no se limite a esos cortos períodos en los que sientes que tienes que apurar todo sólo por tener sexo. Claro, el rapidito ocasional puede ser excitante, pero el sexo tiende a ser mejor cuando tienes la oportunidad de ir más despacio y tomarte tu tiempo.

Encuentra formas de tener intimidad aun cuando los niños estén en casa.

Uno de los mayores obstáculos para que los padres tengan relaciones sexuales, es la idea de que no se puede intimar físicamente cuando hay niños en la casa, porque podrían entrar o escucharte. Por esta razón, es importante que tengas un espacio que sientas que es privado y donde tú y tu pareja puedan relajarse y retirarse de vez en cuando.

Esto podría significar que pongas una buena cerradura en la puerta del dormitorio para evitar visitas inesperadas. También podría significar poner ruido blanco, música suave, o dejar la TV encendida mientras haces el amor. Y, por supuesto, también puede ser necesario que esperes hasta que los niños estén tomando la siesta o durmiendo, o proporcionarles una actividad o película fascinante para que se ocupen mientras tú te enfocas en el otro.

En resumen, identifica tus preocupaciones y aporta soluciones prácticas y creativas que te permitan sentirte a gusto y encontrar un espacio para la intimidad. Y si realmente te preocupa lo que los niños puedan decir si descubren que tienes relaciones sexuales, inventa un guión de antemano para abordar la situación de manera que no se sienta incómoda.

Recuerda: ¡es totalmente normal que los padres tengan sexo! El sexo es bueno para tu salud y para tu relación, y cuando tu relación está en un buen estado, eso sólo servirá para hacerte mejor padre a largo plazo.

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